29mar/100

Dubrovnik

Ciudad de luz, de calma, de recuerdos de una guerra no tan lejana.. Dubrovnik transmite paz, pero una paz conseguida hace tiempo, una paz que no siempre ha existido.

Patrimonio de la Unseco, sus calles blancas y resbaladizas invitan a pasear. Callejuelas empinadas, que escalan la ciudad, ropa tendida en los balcones, gente, gatos, y caricias de una lengua imposible de pronunciar. Dubrovnik tiene olores y colores especiales.

El primer día que llegamos a Dubrovnik debían ser las 11 de la mañana, no pudimos aparcar, cierto es que la ciudad no está preparada para la llegada de turistas en coche, en barco, tuvimos que salir, pues resultó imposible aparcar el coche.

Tres días más tarde volvimos, pero ésta vez a las 9 de la mañana o incluso antes. Esta vez, con un una reserva de habitación de hotel y una plaza de parking preparada y guardada para nuestro coche.

Las horas que conseguimos pasear fueron de lo más calurosas, llegamos a tener que remojar nuestras gorras en la Fuente de Onofrio para poder sobrevivir a los gritos de los recién llegados al país por los cruceros que se adentran en la ciudad, y sobretodo para sobrevivir el paseo final por la muralla de la misma, nos ofreció unas preciosas vistas sobre los techos de la ciudad, y girándonos 180º un regalo sobre, un mar pacífico y más azul que nunca.

Dubrovnik regala al visitante una ciudad con una historia, imposible de terminarse en un día. Absolutamente recomendable y recomendada.

25feb/100

La costa Dálmata Infinita…

Hoy voy a cambiar de viaje. Creo que es interesante que podáis saber lo que YA he hecho y dónde ya he estado. Así que contaré una primera parte de mi viaje a Croacia, también, como no en coche. La costa Dálmata es infinita, sí, infinítamente larga; aunque preciosa!

La costa Dálmata es fácil de recorrer; la verdad. Podemos decir que de Dubrovnik a Split hay una única carretera de doble sentido con un sólo carril y millones de curvas. La carretera no es apta para quien pueda sufrir de copiloto (normalmente el que conduce sufre menos) ni tampoco es apta para aquellos que padezcan mareos.

Teniendo en cuenta que la velocidad media es de 50km por hora, imaginaros los tiempos a qué ritmo pasan en un coche a pleno mes de Julio en Croacia.

Mi recomendación principal es no ir con GPS. En la costa Dálmata es totalmente inútil y con un mapa de carreteras te llega y te sobra; no tiene pérdida o vas al Norte, o vas al Sur; eso sí tienes que tener claro dónde está el Norte y dónde está el Sur, si no, estás perdido.

Otra recomendación es llevar siempre el pasaporte, la cara de buena persona y algo de dinero en efectivo. El pasaporte es normal, lo llevamos siempre, pero es que en croacia, hay un par de kilómetros dentro de la costa Dálmata que son de Montenegro, así que pasas 2 fronteras; de las de "te lo miramos todo". La cara de buena persona es para los policias, tanto los montenegrinos como los croatas, no ponen cara de buenos amigos; y a mi la policia siempre me ha impuesto mucho. El dinero... el dinero no es por la tentación de comprar fruta en la carretera ni nada por el estilo, no no no, el dinero es única y exclusivamente pq existe UNA recta en dicha carretera, cuya velocidad máxima es de 70 km/hora; y existe el riesgo, vivido en mis carnes, de que te pongan una multa; en la recta hay un puente y en el puente están los policías croatas armados con unas pistolas tipo Star Trek dispuestos a sablearte unos 45€ en efectivo al cambio. No os puedo decir que pasa si no llevas el dinero contigo, yo lo tenía y pagué religiosamente.

Cuando volví a Barcelona intenté traducir la recetilla del Sr.Policia y no vi en ningún sitio la palabra infracción, así que sospecho que hice una generosa donación al gobierno Croata o a la Familia del Sr. Policia.

Os contaré la ruta y los sitios interesantes, prometido.

   
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